24 Abr 2024

Rezando por las vocaciones

Desde el pasado día 16 de enero, el Icono Vocacional de nuestra diócesis se encuentra de nuevo peregrinando por los monasterios y conventos de vida contemplativa, para invitar a la oración por las vocaciones a los diversos estados de vida cristiana: vida laical y matrimonial, sacerdocio ministerial y vida consagrada. Permaneciendo durante una semana en cada monasterio, el icono un medio para que las monjas contemplativas recen especialmente por esta intención. También nosotros debemos rezar por ellas, recordando la importancia de la vida contemplativa para toda la Iglesia (con sus oraciones están sosteniendo continuamente la vida de la Iglesia).

Nuestro Icono Vocacional es una copia del Icono de la Amistad, un icono copto del siglo VII descubierto a finales del siglo XIX entre los restos del monasterio egipcio de Baouit. Representa a Cristo junto al Abad Menas, al que coge del hombro como a un amigo. Los dos caminan a la par, pero Jesús va ligeramente adelantado, pues es el que guía a su amigo en el camino de la vida. El Señor tiene en su mano el libro de los evangelios, mientras que Menas sostiene un pequeño rollo, que significa que, con su vida, debe imitar el Evangelio que Jesús lleva en la mano. El icono nos recuerda lo que, en el fondo, es toda vocación cristiana: vocación a la santidad, a la amistad profunda con Jesús.

Las pasadas semanas, el icono visitó, en Oviedo, el convento de Ntra. Santísima Madre del Carmen (Carmelitas Descalzas), el Monasterio de la Encarnación (Agustinas Recoletas), el Monasterio de la Visitación de Santa María (Salesas) y el Convento de Santa María Magdalena (monjas pasionistas). Esta semana se encuentra en el Monasterio de Ntra. Sra. de la Encarnación (monjas dominicas) de Cangas de Narcea. Las próximas semanas visitará el Monasterio de San Pelayo de Oviedo (monjas benedictinas) y el Monasterio de la Purísima Concepción (Clarisas) de Villaviciosa.

Esperamos poder acercar próximamente este icono a las parroquias, para que, entre todos, desde nuestras comunidades cristianas, recemos para que el Señor siga enviando obreros a su mies. Que la presencia de este icono en nuestra diócesis sea también estímulo para que nuestros niños y jóvenes se planteen cuál es su vocación: qué planes tiene Dios para sus vidas.