Con motivo de la celebración de la festividad de Santa Catalina, el pasado 25 de noviembre, los estudiantes del bienio filosófico decidimos invitar a D. Joaquín Egozque, profesor de Historia de la Filosofía Antigua y Media, para que nos oficiara la Eucaristía, y pasar con él una agradable comida.

Tras el ameno momento de convivencia, aprovechamos para hacerle unas preguntas a nuestro profesor. Aquí os dejamos el resumen de ellas.

¿Cómo empezó su vocación sacerdotal?egozque2

Los orígenes de mi vocación están en mi familia. Soy de Santander y crecí al calor de mi familia materna. En casa del abuelo Valeriano y en mi casa se respiraba cristianismo. Los sacerdotes eran respetados y queridos.Y eso facilitaba que a la hora de pensar qué iba a ser de mayor, tuviese ante mí esa posibilidad. Recuerdo, así, que cuando el joven salesiano que era nuestro tutor en primero de bachillerato, lo que hoy sería 6º de primaria, nos pidió que escribiéramos en una cuartilla qué queríamos ser, yo puse sacerdote.

¿Y su vocación Salesiana?

Creo que fue mi madre Amparo la que me dijo que no existía solo el seminario diocesano, sino que también los religiosos tenían seminarios. Pero fue sobre todo el ejemplo y el cariño con que me sentía acompañado por los jóvenes clérigos (maestrillos) salesianos que estaban con nosotros durante todo el día, de 8 a 8, y en todas partes: clases, recreos, capilla, paseos… lo que me inclinó a iniciar mi formación religiosa y sacerdotal con los salesianos. Al acabar el  Preuniversitario, el curso que entonces preparaba a la Universidad, con el permiso de mis padres, di ese paso y entré en el noviciado salesiano de Astudillo (Palencia).

La vocación empieza en cada momento, y en cada momento hay que responder a ella. Han sido muchas las ocasiones en que el Señor y su Santa Madre María han ido encarrilando mi respuesta. Pero la base fundamental creo que fue la familiar. En casa aprendí a ser cristiano en serio y eso es básico y marca profundamente. Esa seriedad creo que fue el regalo de mi padre Joaquín.

¿Qué conocía de Santa Catalina de Alejandría?egozque3

Muy poco. La curiosidad me hizo acercarme a ella: esa imagen de la santa con una rueda rara, el nombre de la ruedecilla de los antiguos relojes, el saber que el seminario de Santander tenía ese nombre,… me llevaron a conocerla un poco más. Cuando me propusisteis celebrar la eucaristía en su día y supe de su patronazgo sobre los seminaristas filósofos, ahondé un poco más. La leyenda de Santa Catalina es sugerente y encierra una verdad profunda sobre el don de la sabiduría que el Espíritu Santo concede a todo cristiano, particularmente al perseguido por su fe.

¿Cómo se celebra esta fiesta en otros Seminarios en los que estuvo?

En nuestros seminarios no se celebra esta fiesta. En lo tocante a estudios celebramos únicamente a Santo Tomás de Aquino.

Comente brevemente la experiencia de este día en nuestro Seminario 

Ante todo fue una grata sorpresa el ser invitado a celebrar la eucaristía en ese día. Fue una buena ocasión de conocer un poco vuestro ambiente formativo. La celebración en un ambiente recogido y con vosotros me ayudó a sentirme como en casa y poder compartir sencillamente la Palabra de Dios y el Cuerpo del Señor.

La comida me devolvió a tiempos pasados en los que he vivido en ambientes de formación. Han sido muchos los años vividos en tareas de formación y entre estudiantes de Filosofía. Casi no sé hacer otra cosa. Así que muy agradecido por haberme invitado.

Le agradecemos a D. Joaquín el tiempo que estuvo con nosotros, y también por brindarnos la oportunidad de realizarle esta pequeña entrevista.